Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 8 segundos

ForjaCMS: por qué, después de 15 años haciendo SEO, creo que necesitamos alternativas a WordPress

¿Y si el problema no fuera el SEO, sino la tecnología sobre la que hemos construido la web?

Llevo alrededor de 15 años trabajando en posicionamiento SEO y he visto cómo han cambiado Google, las SERP, los dispositivos, la forma de buscar y, ahora, también la manera en la que los usuarios interactúan con la inteligencia artificial.

Pero hay algo que se ha mantenido prácticamente constante: el SEO empieza antes de escribir un contenido o buscar una keyword.

Empieza en la arquitectura, en el código, en el rendimiento, en la capacidad de rastreo y en las decisiones técnicas que tomamos cuando construimos una web.

Últimamente he estado estudiando un poco y la vida ha querido que me esté acercando a ForjaCMS.

WordPress sigue siendo una herramienta extraordinariamente útil para muchos proyectos, pero también tengo claro que no todos los proyectos necesitan WordPress y, sobre todo, no creo que debamos asumir que WordPress es la opción por defecto para cualquier proyecto web.

¿Confundimos popularidad con adecuación?

WordPress tiene una ventaja evidente: es conocido, tiene un ecosistema enorme y permite construir prácticamente cualquier cosa.

Por eso se ha convertido en la respuesta automática a una pregunta que debería ir un poco más allá: ¿Qué tecnología necesita este proyecto?

En SEO técnico esta pregunta es fundamental: una web no es simplemente un diseño al que después añadimos títulos, contenidos y metadatos, es un sistema.

Y cuando ese sistema crece, determinadas decisiones que parecían irrelevantes al principio pueden terminar afectando al rendimiento, al mantenimiento y a la capacidad de escalar. Plugins, temas, constructores visuales, integraciones, scripts, sistemas de caché, actualizaciones… Cada capa puede aportar funcionalidad, pero cada capa también puede añadir complejidad. Y la complejidad técnica tiene un coste.

Desde SEO, el rendimiento no es un detalle más

Quienes trabajamos en SEO técnico llevamos años hablando de velocidad.

Y no porque Google haya convertido la velocidad en una especie de competición por conseguir un 100/100 en PageSpeed.

El rendimiento importa porque afecta a la experiencia del usuario y porque una arquitectura técnicamente eficiente permite construir webs más sostenibles. Cuando una web tiene que cargar una cantidad innecesaria de recursos para mostrar una página relativamente sencilla, tenemos un problema. Cuando necesitamos varias herramientas para conseguir funcionalidades que deberían formar parte de la propia arquitectura, tenemos otro. Y cuando cada modificación implica revisar qué plugin puede romper qué otra cosa, el problema deja de ser exclusivamente de rendimiento. Pasa a ser un problema de mantenibilidad.

Y mira que estoy harta de los desarrolladores que echan la culpa al tracking para defender el bajo rendimiento. Ya hay formas – por fin – para poder trackear y tener una web que rinde.

El discurso de ForjaCMS

Forja parte de una idea sencilla: no deberíamos añadir complejidad a una web si no aporta valor.

Por fin puedo hacerme preguntas como:

  • ¿Cómo está construida la web?
  • ¿Qué código se genera?
  • ¿Cuántos recursos necesita?
  • ¿Cómo responde cuando el proyecto crece?
  • ¿Qué control tenemos sobre la arquitectura?
  • ¿Qué ocurre cuando necesitamos miles de URLs?
  • ¿Cuánto mantenimiento requiere?
  • ¿Podemos evolucionar el proyecto sin añadir capas innecesarias?

Fundamentales para SEO, antes de elegir un CMS.

SEO y desarrollo aún siguen trabajando por separado, sí

Últimamente hay algo que me ha sacado de quicio más de lo normal. Parece que aún hay empresas que creen que primero se crea la web y luego se le añade el SEO como si fuera una capa. Diseñamos, desarrollamos, contenidos y publicamos, o casi. Luego llega alguien de SEO para decirnos que hay que cambiar las URLs, mejorar la arquitectura, reducir recursos, solucionar problemas de indexación o modificar cómo se genera el HTML. Sí, sigue pasando más de lo que creemos, aunque ya sabemos que el SEO técnico debería participar en la arquitectura desde el principio.

El tema de la escalabilidad

Claro está que no es lo mismo una web de 20 URLs y otra de 20.000 URLs.

Tampoco lo es una web corporativa frente a un proyecto editorial, un marketplace / e-commerce, un portal de contenidos o una plataforma que necesita crecer internacionalmente.

Cuando pensamos en SEO solemos hablar mucho de keywords, pero cuando un proyecto empieza a escalar, aparecen otras preguntas:

  • ¿Cómo gestionamos la arquitectura?
  • ¿Cómo evitamos problemas de indexación?
  • ¿Cómo controlamos las URLs?
  • ¿Cómo generamos y actualizamos contenidos?
  • ¿Cómo mantenemos un buen rendimiento?
  • ¿Cómo gestionamos cambios masivos?
  • ¿Cómo evitamos que la deuda técnica crezca al mismo ritmo que el proyecto?

La escalabilidad es una cuestión SEO, no solamente una cuestión de desarrollo.

¿Significa esto que recomiendo abandonar WordPress?

No, obvio. WordPress sigue teniendo sentido para determinados proyectos, especialmente cuando su ecosistema, facilidad de uso, integraciones o necesidades editoriales encajan con lo que se necesita. Lo que sí creo que ya tiene sentido a estas alturas de la vida es dejar de elegir CMS por inercia: antes de instalar WordPress porque «es lo que utiliza todo el mundo», merece la pena analizar qué necesita realmente el proyecto.

Mi opinión desde SEO

Después de unos 15 años trabajando en posicionamiento, cada vez tengo más claro que el SEO no puede vivir aislado de la tecnología.

Una buena estrategia SEO necesita contenidos, autoridad, una buena arquitectura de información.

Pero también necesita una base técnica que no se convierta en un obstáculo cuando el proyecto crece.

Creo que el futuro del SEO pasa también por construir webs más eficientes, más controlables y más preparadas para crecer.

Que la tecnología por fin trabaje a favor del posicionamiento SEO y no obligue al SEO a estar constantemente solucionando sus limitaciones.