Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 53 segundos
Hasta hace unos años, cuando se me presentaba algún cliente que iba a hacer una migración SEO, siempre eran dolores de cabeza, ¿te ha pasado?
Pues hoy ya, tras tanto tiempo de rodaje y de automatización, puedo decir que ya no espantan tanto como antes, aunque, eso sí, hay que prestar mucho cuidado y atención al detalle siempre. Pues hoy os comparto unas buenas prácticas, aprovechando que también estoy en un proyecto de migración y está siendo mi día a día ahora mismo.

A ver: cambiar de sitio web es como mudarte, si no avisas bien y lo haces con cariño, puedes liarla bastante. Pero si lo haces con cabeza, planificación y organización, es una una óptima oportunidad para mejorar a largo plazo tu SEO y tu visibilidad. Y como no puede ser de otra forma, vamos por puntos:
1. ¿Para qué te mudas? Definir Objetivos
¿Es un cambio de dominio? ¿Un rediseño? ¿Pasas a HTTPS? Sea cual sea el motivo, pon en claro lo que quieres: conservar tu tráfico, mejorar la velocidad, subir con tus keywords principales… Y marca bien las fechas. Monta un equipo mixto: SEO, desarrollo, contenido. Y que todos vayan bien alineados.
2. Saca un inventario: usa tu espejo SEO
Antes de tocar nada, haz un “retrato” de la situación actual:
- Rastreos con Screaming Frog, Ahrefs o SEMrush para saber cuántas URLs tienes;
- Revisa en Google Analytics y Search Console las métricas clave (tráfico, rebote, Core Web Vitals);
- ¿Por qué? Así podrás comparar después si todo salió bien (o – lo más probable – te dio algún susto).
3. Crea un entorno de pruebas y mapea las redirecciones
Pon tu nuevo sitio en “modo incógnito” para que Google no lo vea (robots.txt o meta noindex ayudan). Prepara un listado 1:1 de redirecciones 301: cada URL antigua a su nueva dirección. Y no te olvides de revisar los enlaces internos: que apunten bien y no tengamos sorpresas.
4. Haz pruebas como si no hubiera mañana
Revisa en staging que:
- las etiquetas canonical estén bien puestas;
- no falten alt en las imágenes;
- tienes tu sitemap y robots.txt controlados;
- no hay enlaces rotos ni páginas duplicadas;
- la versión móvil carga bien y rápido.
5. El gran día: ¡a publicar!
Elige un momento estratégico – cuando menos tráfico tengas – y lánzalo. En cuanto salga al aire:
- Chequea que las redirecciones funcionen y que no haya cadenas eternas;
- Sube el nuevo sitemap a Search Console;
- Verifica esta nueva versión en Analytics y confirma que sigue enviando datos a tu cuenta.
6. Vigila la evolución los primeros días
En las siguientes semanas, ponte las gafas de detective:
- Observa bien el tráfico, rankings y Core Web Vitals;
- Usa Screaming Frog o Search Console para ver si aparecen errores 404 o duplicados;
- Comprueba que no se haya perdido autoridad de backlinks (eso duele mucho).
7. Ajusta y vuelve a afinar
Compara con los datos iniciales: si has perdido tráfico, velocidad o posiciones, revisa canónicos, enlazado interno y tiempos de carga. Aprovecha los datos de Search Console y métricas UX para priorizar lo urgente.
Y lo más importantes: baja expectativas, sobre todo en primeras semanas.
Es normal perder algo o tener un pequeño «baile» en rankings, incluso cuando lo has hecho todo bien. Sigue revisando y afinando sin perder de vista el objetivo.
¿Te atreves a arriesgarte para una gran mejora a largo plazo?
Si me necesitas, aquí me encuentras.





Comentarios por admin
Marketing Online: no todas las agencias son iguales
¡Gracias!
Salir de una penalización de Google por SPAM es posible
¡¡Muchas gracias!!
Posicionamiento SEO – Enamorar a Google: 5^ parte
Hola!!! gracias! sí es más bien un recopilador de ideas ...
Perché stiamo insieme? Che cosa ci lega? (Fabi-Silvestri-Gazzè en Madrid)
Encantada Rosa gracias por tu comentario! la verdad es que ...